Cómo preparar la primera estancia de tu perro
Una preparación sencilla ayuda a que tu perro llegue con más calma y empiece su estancia con una rutina conocida.

Una primera estancia suele ir mejor cuando el perro llega con información clara y una rutina reconocible. No hace falta preparar mucho: compartir sus hábitos y necesidades nos ayuda a acompañarle desde el primer momento.
Antes de la llegada
Cuéntanos cómo es su día a día: a qué horas suele comer, cuánto duerme, qué paseos disfruta y qué situaciones le incomodan. Cuanta más información tengamos, más fácil será respetar su ritmo.
También es útil avisarnos de sus costumbres, medicaciones o cuidados especiales para que el equipo pueda tenerlos en cuenta durante la estancia.
Mantener referencias conocidas
Su comida habitual y sus rutinas ayudan a que el cambio sea más llevadero. Si utiliza una manta u otro objeto familiar, puedes traerlo de forma opcional.
La llegada
Intenta que la despedida sea tranquila y sin prisas. Nuestro equipo se encargará de recibirle, conocerle y acompañarle durante la adaptación.
Cada perro necesita un tiempo diferente. Algunos exploran enseguida y otros prefieren observar primero. Respetar ese ritmo es parte importante de una buena estancia.
Una estancia pensada para cada perro
Nuestro objetivo es que cada perro se sienta acompañado, seguro y atendido según sus propias necesidades. Una buena preparación empieza compartiendo la información adecuada.
¿Tienes una estancia en mente?
Cuéntanos cuándo vienen y cómo son. Revisaremos la solicitud personalmente.
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